Historia de Mercadona: cómo un negocio familiar valenciano se convirtió en un gigante

La historia de Mercadona es una de las grandes historias empresariales de España. Lo que empezó como un proyecto familiar en Valencia terminó convirtiéndose en una de las cadenas de supermercados más importantes del país, con miles de trabajadores, una enorme red de tiendas y una presencia muy fuerte en la vida diaria de millones de personas.

Pero la historia de éxito de Mercadona no se explica solo por vender productos de alimentación. También se entiende por su capacidad para conocer al cliente, repetir una promesa clara, cuidar la confianza, mejorar sus procesos y construir una marca reconocible durante décadas.

Para cualquier negocio local, desde una tienda de barrio hasta un restaurante, una clínica, una academia, una inmobiliaria o una empresa de servicios, el caso Mercadona ofrece una lección muy valiosa: el crecimiento no llega solo por tener un buen producto, sino por conseguir que el cliente te recuerde, confíe en ti y vuelva a elegirte.

Historia de Mercadona: los orígenes de una empresa familiar valenciana

La historia de Mercadona comienza en 1977, dentro del Grupo Cárnicas Roig, una empresa familiar valenciana vinculada inicialmente al sector cárnico. Según la propia página de historia oficial de Mercadona, la compañía nació como parte de ese entorno familiar antes de convertirse en una cadena de supermercados.

En aquellos primeros años, Mercadona no era todavía el gigante que conocemos hoy. Era una empresa familiar con una base muy local, nacida en la Comunidad Valenciana y centrada en atender necesidades cotidianas: alimentación, cercanía y servicio.

Este punto es importante porque rompe una idea muy habitual: las grandes empresas no siempre nacen grandes. Muchas empiezan como negocios familiares, con recursos limitados, pero con una visión clara y mucha constancia.

Tienda de alimentación tradicional que representa los orígenes familiares en la historia de Mercadona

Juan Roig y la compra que cambió el futuro de la compañía

El gran cambio llegó en 1981. Ese año, Juan Roig, junto a su esposa Hortensia Herrero y sus hermanos Fernando, Trinidad y Amparo, compró Mercadona a su padre. En aquel momento, la empresa contaba con 8 tiendas de unos 300 metros cuadrados.

A partir de ahí, Mercadona empezó una nueva etapa. Juan Roig asumió un papel decisivo en la transformación de la empresa, con una visión que combinaba crecimiento, eficiencia, atención al cliente y control de los procesos.

La clave no fue crecer de cualquier manera, sino construir un modelo que pudiera repetirse tienda tras tienda. Esa es una de las grandes enseñanzas para cualquier empresa: antes de crecer, hay que tener claro qué se ofrece, cómo se ofrece y por qué el cliente debería volver.

Cómo empezó Mercadona antes de convertirse en un gigante

Antes de convertirse en una referencia nacional, Mercadona fue creciendo paso a paso. En los años ochenta y noventa, la empresa fue ampliando su presencia mediante nuevas tiendas, compras de otras cadenas y una apuesta cada vez más fuerte por la logística.

El estudio académico “Mercadona: adaptando el modelo de negocio en años de recesión”, publicado en la Revista de Contabilidad y Dirección por Oriol Amat y Josep Francesc Valls, recoge varios hitos importantes: el uso temprano del escáner de códigos de barras, la apertura del bloque logístico de Riba-roja de Túria, la compra de Superette, la entrada en Madrid y la implantación de la estrategia Siempre Precios Bajos.

La historia de Mercadona demuestra que el crecimiento empresarial no suele depender de una sola decisión brillante, sino de muchas decisiones bien encadenadas: mejorar la tienda, mejorar la distribución, mejorar los procesos, escuchar al cliente y repetir lo que funciona.

La apuesta por la tecnología y la logística

Uno de los aspectos más interesantes de Mercadona es que no basó su crecimiento únicamente en abrir más supermercados. También invirtió en tecnología, logística y organización interna.

En 1988, la compañía inauguró su bloque logístico de Riba-roja de Túria, en Valencia, considerado pionero por su alto nivel de automatización para la época. Este tipo de decisiones permitió a Mercadona trabajar con más control sobre el suministro, los tiempos y la disponibilidad de producto.

Para un negocio local, esta parte puede parecer lejana, pero la enseñanza es sencilla: crecer no significa solo vender más, sino organizarse mejor.

Un restaurante necesita controlar sus reservas. Una tienda necesita cuidar su escaparate y su stock. Una clínica necesita gestionar bien sus citas. Una empresa de servicios necesita comunicar con claridad.

La eficiencia también forma parte de la confianza.

Siempre Precios Bajos: la estrategia que marcó la historia de Mercadona

En 1993, Mercadona implantó una de las decisiones más importantes de su trayectoria: la estrategia Siempre Precios Bajos, conocida como SPB. La idea consistía en mantener precios bajos de forma constante, en lugar de basar la relación con el cliente en ofertas puntuales o promociones agresivas.

Este punto marcó profundamente la historia de Mercadona, porque convirtió su propuesta en algo fácil de entender. El cliente no necesitaba esperar a una oferta concreta: sabía que podía encontrar buenos precios de forma habitual.

La gran lección aquí es que una empresa necesita una promesa clara. No basta con decir “somos buenos” o “tenemos calidad”. El cliente debe entender rápidamente por qué debería elegirte.

En el caso de un negocio local, esa promesa puede ser muy distinta: comida casera todos los días, atención rápida, servicio cercano, precios claros, reparto a domicilio, productos de proximidad, asesoramiento personalizado o soluciones rápidas para empresas.

Lo importante es que esa promesa sea fácil de recordar y se repita en todos los canales: escaparate, folletos, redes sociales, web, Google Business Profile y atención al cliente.

Si tienes un negocio local y quieres que más personas de tu zona conozcan tus productos o servicios, en Sojadan podemos ayudarte a preparar una campaña adaptada a tu público. Puedes pedir presupuesto sin compromiso y empezar a ganar visibilidad justo donde están tus futuros clientes.

Hacendado, Deliplus, Bosque Verde y Compy: el poder de las marcas propias

En 1996, Mercadona dio otro paso clave con el desarrollo de sus marcas propias: Hacendado, Deliplus, Bosque Verde y Compy. Estas marcas terminaron convirtiéndose en una parte fundamental de su identidad comercial.

Hacendado se asocia a alimentación. Deliplus, a perfumería y cuidado personal. Bosque Verde, a limpieza del hogar. Compy, a productos para mascotas.

La fuerza de estas marcas está en que millones de consumidores las reconocen, las recuerdan y las identifican rápidamente dentro del universo Mercadona. No son simples nombres en un envase: forman parte del hábito de compra de muchas familias.

Este detalle es muy útil para cualquier negocio local. Un comercio pequeño quizá no puede crear una marca propia a escala nacional, pero sí puede construir una imagen reconocible en su zona.

Eso incluye un nombre comercial claro, colores coherentes, folletos bien diseñados, mensajes fáciles de entender, presencia en Google, redes sociales cuidadas, escaparate ordenado y campañas de publicidad local que repitan la misma identidad.

Supermercado moderno con productos de marca propia dentro de la historia de Mercadona

El cliente como “El Jefe”: una idea sencilla con mucho impacto

Uno de los conceptos más conocidos de Mercadona es llamar al cliente “El Jefe”. La idea es sencilla: toda la empresa debe trabajar pensando en satisfacer mejor a quien compra.

Este enfoque forma parte de su modelo de gestión. El estudio de Amat y Valls explica que Mercadona apoya su modelo en varios pilares: empleados motivados, procesos eficientes, máxima calidad al mínimo precio posible, clientes satisfechos, sociedad satisfecha y generación de valor para el capital.

Para un negocio local, esta idea es muy poderosa. Muchas veces, las empresas se centran demasiado en lo que quieren vender, pero no tanto en lo que el cliente necesita entender.

El cliente se pregunta cosas muy concretas:

¿Dónde estás?

¿Qué ofreces?

¿Cuánto cuesta?

¿Por qué debería confiar en ti?

¿Cómo puedo contactar?

¿Qué diferencia tienes frente a otros?

Cuando un negocio responde bien a esas preguntas, todo mejora: la web, el folleto, el escaparate, la atención telefónica, los anuncios y la comunicación en redes.

El modelo de negocio de Mercadona y su relación con los proveedores

El modelo de negocio de Mercadona también se apoya en una relación muy estrecha con proveedores. Durante años, la compañía impulsó acuerdos estables con fabricantes e interproveedores para trabajar con más control sobre el producto, la calidad, los procesos y los costes.

Esta parte explica por qué Mercadona no solo creció por tener tiendas visibles. Detrás del supermercado hay una maquinaria empresarial enorme: proveedores, logística, compras, innovación, control de calidad, recursos humanos y planificación.

Para un pequeño negocio, la escala es diferente, pero la lógica se mantiene. Un restaurante depende de buenos proveedores. Una tienda depende de una buena selección de productos. Una inmobiliaria depende de buenos procesos de captación y atención. Una empresa de servicios depende de cumplir plazos y comunicar bien.

La confianza no se crea solo delante del cliente. También se construye en todo lo que el cliente no ve.

La expansión nacional: de Valencia al resto de España

Mercadona pasó de ser una empresa valenciana a convertirse en una cadena con presencia en gran parte de España. Esa expansión no fue inmediata. Se construyó durante décadas, combinando aperturas, compras de otras cadenas, mejora logística y consolidación de su modelo comercial.

Esta etapa es importante porque muestra una idea esencial: una empresa puede tener origen local y, aun así, desarrollar una visión mucho más amplia.

En el caso de los negocios locales, no siempre se trata de crecer por toda España. A veces el objetivo más rentable es otro: ser el negocio más recordado de un barrio, de una ciudad, de una comarca o de una zona concreta.

No todos los negocios necesitan ser gigantes. Pero todos necesitan ser visibles para las personas adecuadas.

Portugal y el salto internacional de Mercadona

El salto internacional de Mercadona llegó con Portugal. La primera tienda fuera de España abrió en 2019 en Canidelo, Vila Nova de Gaia, cerca de Oporto. Desde entonces, Portugal se ha convertido en una parte cada vez más importante de la expansión de la compañía.

En 2025, Mercadona cerró el ejercicio con 69 tiendas en Portugal, 7.500 trabajadores y una facturación de 2.092 millones de euros en el país, según los resultados publicados por la propia compañía en su noticia sobre la facturación de Mercadona en 2025.

Este paso demuestra que una empresa no debería expandirse sin antes tener un modelo sólido. Mercadona primero consolidó su forma de trabajar en España y después la adaptó a un nuevo mercado.

Para un negocio local, la enseñanza es muy clara: antes de abrir otro local, lanzar otra línea de servicios o invertir en publicidad más grande, conviene asegurarse de que el mensaje, la atención y la experiencia del cliente ya funcionan bien.

Las cifras actuales del imperio Mercadona

Los datos recientes ayudan a entender la dimensión real de Mercadona. En 2025, la compañía alcanzó unas ventas consolidadas de 41.858 millones de euros, un 8% más que el año anterior, y un beneficio neto de 1.729 millones de euros. De esa facturación, 39.766 millones correspondieron a España y 2.092 millones a Portugal.

Ese mismo ejercicio, Mercadona contaba con 1.672 supermercados, de los cuales 1.603 estaban en España y 69 en Portugal. También alcanzó una plantilla de 115.000 personas, con 107.500 trabajadores en España y 7.500 en Portugal.

Estos datos también fueron recogidos por medios especializados del sector de la distribución, como Revista Aral, que además destacó la inversión prevista de 3.700 millones de euros para transformar sus supermercados al modelo Tienda 9.

Estas cifras explican por qué se puede hablar de un auténtico imperio empresarial. Pero también conviene recordar algo: todo ese volumen se construyó sobre decisiones que, en su origen, eran muy básicas y muy comerciales: vender bien, conocer al cliente, ordenar procesos, repetir una promesa y generar confianza.

Mercadona como fenómeno cultural en España

La historia de Mercadona ha llegado a un punto en el que la empresa no se analiza solo como cadena de supermercados. El informe Retail Foods Annual 2025, del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, llegó a describir Mercadona como un fenómeno cultural en España, destacando su liderazgo en el sector y la fuerza de sus marcas propias.

Esta expresión es muy interesante: fenómeno cultural. Significa que Mercadona ha conseguido algo que muchas empresas desean, pero pocas alcanzan: formar parte de las conversaciones, las rutinas y las decisiones cotidianas de la gente.

Cuando una marca llega a ese nivel, ya no compite solo por precio. Compite por memoria, confianza y costumbre.

Y ahí aparece una lección directa para los negocios locales: si tus clientes no te recuerdan, es muy difícil que te elijan.

Qué pueden aprender los negocios locales de la historia de éxito de Mercadona

La historia de éxito de Mercadona puede parecer muy lejana para un pequeño negocio, pero en realidad deja aprendizajes muy prácticos.

La primera lección es conocer bien al cliente. Mercadona no creció pensando solo en lo que quería vender, sino en cómo podía encajar mejor en la compra diaria de millones de personas. Un negocio local debe hacerse la misma pregunta: qué necesita realmente su cliente y cómo puede ponérselo más fácil.

La segunda lección es tener una promesa clara. Siempre Precios Bajos fue una idea fácil de entender. Un negocio local también necesita una frase, una propuesta o una ventaja que el cliente recuerde sin esfuerzo.

La tercera lección es ser constante. La confianza no se construye con una sola campaña, una sola publicación en redes o un solo folleto. Se construye apareciendo de forma coherente y repetida.

La cuarta lección es cuidar la imagen. Mercadona convirtió sus tiendas, sus marcas propias y su forma de comunicar en una experiencia reconocible. En una escala más pequeña, cualquier negocio puede cuidar su escaparate, su web, sus folletos, sus fotos, sus redes sociales y su presencia en Google.

La quinta lección es estar presente donde está el cliente. Mercadona está presente en la rutina de compra. Un negocio local debe estar presente en su zona: en los hogares cercanos, en las calles donde pasan sus clientes, en Google cuando le buscan y en la memoria de las personas cuando necesitan comprar.

Aquí es donde la publicidad local sigue teniendo un papel muy importante. Un buen folleto, bien diseñado y bien repartido, puede ayudar a que un comercio, restaurante o empresa de servicios vuelva a estar en la mente de los vecinos.

Repartidor de Sojadan entregando publicidad local a un comercio de barrio

La visibilidad local también construye confianza

Una de las grandes ideas que deja la historia de Mercadona es que la confianza no se improvisa. Se construye con presencia, repetición y coherencia.

Un negocio puede tener un gran producto, pero si nadie lo conoce, no vende. Puede tener buen servicio, pero si no aparece cuando el cliente lo necesita, pierde oportunidades. Puede tener una oferta atractiva, pero si no la comunica bien, pasa desapercibida.

Por eso, la visibilidad local es tan importante para los pequeños negocios. No se trata solo de repartir publicidad por repartir. Se trata de llegar a las personas adecuadas, en la zona adecuada, con un mensaje claro y en el momento correcto.

Una campaña bien planteada puede servir para anunciar una apertura, promocionar una oferta, recordar un servicio, atraer clientes a una tienda física o reforzar la presencia de una marca en un barrio.

Si quieres que tu negocio sea más visible en tu zona, contacta con Sojadan. Podemos ayudarte a preparar una campaña clara, directa y adaptada a tu barrio, ciudad o área comercial para que más personas recuerden tu marca cuando necesiten tus productos o servicios.

¿Cuál es el origen de Mercadona?

Mercadona nació en Valencia como parte de una empresa familiar vinculada al sector de la alimentación. Sus primeros pasos estuvieron relacionados con el Grupo Cárnicas Roig, antes de convertirse poco a poco en una cadena de supermercados reconocida en toda España.

¿Cuándo empezó la historia de Mercadona?

La historia de Mercadona comienza en 1977, aunque el gran cambio llegó en 1981, cuando Juan Roig, junto a Hortensia Herrero y sus hermanos, compró la empresa familiar y empezó a transformar el negocio en una cadena de supermercados con una visión mucho más amplia.

¿Quién creó Mercadona?

Mercadona tiene su origen en la familia Roig. La empresa fue impulsada inicialmente por Francisco Roig Ballester y Trinidad Alfonso Mocholí. Después, Juan Roig tuvo un papel decisivo en su crecimiento y transformación hasta convertirla en uno de los grandes referentes de la distribución en España.

¿Cuál fue la clave del éxito de Mercadona?

Una de las grandes claves del éxito de Mercadona fue crear una propuesta clara para el cliente. Su estrategia de precios, el desarrollo de marcas propias, la mejora logística, la relación con proveedores y la atención constante a las necesidades del consumidor ayudaron a construir una marca fuerte y reconocible.

¿Qué significa “Siempre Precios Bajos” en Mercadona?

“Siempre Precios Bajos” fue una estrategia que buscaba ofrecer precios competitivos de forma constante, sin depender tanto de promociones puntuales. Esta idea ayudó a que muchos clientes percibieran Mercadona como un supermercado fiable, claro y fácil de entender.

¿Por qué Hacendado fue tan importante en la historia de Mercadona?

Hacendado fue importante porque ayudó a Mercadona a construir una marca propia muy reconocible. Junto a otras marcas como Deliplus, Bosque Verde y Compy, permitió a la empresa reforzar su identidad, controlar mejor su oferta y ganar presencia en la compra habitual de muchos hogares.

¿Qué puede aprender un negocio local de la historia de Mercadona?

Un negocio local puede aprender que el crecimiento se construye con constancia, confianza y claridad. No hace falta ser una gran cadena para aplicar algunas ideas: conocer bien al cliente, comunicar mejor, cuidar la imagen, repetir una promesa clara y estar presente en la zona donde están los futuros compradores.

¿Por qué la visibilidad local es importante para un negocio?

La visibilidad local es importante porque un cliente difícilmente elige un negocio que no conoce o no recuerda. Estar presente en el barrio, en la ciudad, en Google, en redes sociales y mediante campañas de publicidad local ayuda a que una empresa sea más reconocible y tenga más oportunidades de recibir clientes.

¿Puede el buzoneo ayudar a un negocio local a ser más visible?

Sí. Una campaña de buzoneo bien planificada puede ayudar a que un negocio llegue directamente a hogares cercanos, presente una oferta, anuncie una apertura o recuerde sus servicios. Para comercios, restaurantes, clínicas, academias, inmobiliarias y empresas de servicios, puede ser una forma útil de reforzar su presencia en la zona.

¿Qué relación tiene la historia de éxito de Mercadona con Sojadan?

La relación está en la idea de fondo: Mercadona creció porque consiguió ser visible, reconocible y constante para sus clientes. Sojadan ayuda a los negocios locales a trabajar esa misma lógica a menor escala, mediante campañas de reparto de publicidad, buzoneo y acciones pensadas para llegar a personas concretas en zonas concretas.

Compartir artículo: